Educación Menstrual

¡Vulva la Revolución!

Históricamente, la vulva es una parte de nuestra anatomía que ha sido invisibilizada a fuerza de no ser representada, no ser nombrada y ser llamada de formas que no le corresponden. Por ejemplo, una de las confusiones más comunes es que suele llamársele “vagina”, como si toda la zona de la vulva fuera vagina. Este tipo de desinformación deja muchas preguntas como: ¿entonces qué es la vulva y qué es la vagina?, ¿la vagina es la vulva?, ¿la vagina es solo el orificio o es todo el conducto?, ¿qué pasa con los orificios para hacer el baño?, ¿se orina por donde mismo que por donde se menstrúa?, ¿se tienen relaciones sexuales por donde mismo que por donde se orina?, ¿se tienen partos por donde mismo que por donde se orina?, ¿y qué hay del excremento?… un sinfín de preguntas que dentro del silenciamiento y la vergüenza no pueden obtener respuesta.

Es importante saber que, el hecho de que podamos crecer sin una respuesta clara a estas preguntas, se debe al diseño de ignorancia estructural en el que solemos ser criadas y socializadas -y no a decisiones individuales para no saber-. Para combatir esta ignorancia estructural, necesitamos hablar mucho de nuestras vulvas como forma de recuperar todos los saberes -y las posibilidades de bienestar que estos implican- que el patriarcado nos ha robado. Hoy te compartimos algunas partes claves de su anatomía, para que puedas comenzar a hacerte preguntas y encontrar nuevas respuestas que sí te funcionen para crear tu propio mapa de tu anatomía sexual:

  1. “Monte de Venus”. Es un montículo carnoso que se encuentra sobre la vulva y recubre el hueso púbico. Después de atravesar la pubertad, está cubierto de vello púbico. 

Te invito a ver aquí (https://www.facebook.com/anaraquelpsicoterapia/photos/a.623688491906772/1040139853594965/) la publicación que ya hicimos sobre la importancia del vello púbico para nuestra salud. 

  1. Labios vulvares. Existen los labios externos e internos. La ciencia médica nos enseñó a ver los labios de la vulva como “mayores” y “menores” y estas palabras, entre otras cosas, dan la falsa idea de que los mayores -que están afuera- deben ser más grandes y prominentes que los menores -que están adentro-, por lo que pareciera que hay labios vulvares que están bien o son correctos y otros que no. Esto puede llegar a tener un impacto dañino muy profundo en todas aquellas cuyos labios vulvares difieren de esta idea -que además es fuertemente promovida por la narrativa de gran parte de la pornografía-. Incluso se realizan las mal llamadas “vaginoplastias” en las que se operan los labios para hacerlos lucir “correctos”. 

Para subvertir esta idea dañina y profundamente misógina, varios proyectos de Educación Sexual y Educación Menstrual -como gynepunk, por citar uno- han propuesto llamarles labios externos y labios internos, para hacer referencia a lo que sí es real: unos están por dentro de los que están por fuera.

  1. Capuchón y cabeza (o glande) del clítoris. El capuchón es una membrana retráctil que recubre la cabeza del clítoris y protege su salud y sensibilidad. La cabeza del clítoris es la pequeñísima porción de este órgano que queda en la parte externa. El resto del clítoris se encuentra por dentro de nuestra vulva. Pronto haremos una publicación sobre su fascinante anatomía y funciones. 
  1. Orificio uretral. Es el orificio por el cual sale la orina y que viene de la uretra y la vejiga.
  1. Orificio vaginal. Es el orificio que inicia la vagina, un conducto muscular en forma cilíndrica orgánica (no tubular ni recta) que va desde el cérvix (cuello del útero) hasta llegar a la vulva (mediante el orificio vaginal). Por aquí fluyen nuestros fluidos cervicales y nuestra sangre menstrual. Esta es la que es susceptible de ser penetrada y por la que también puede entrar semen para fecundar. Posteriormente haremos algunas publicaciones para conocer más sobre su anatomía y funciones.
  1. Glándulas parauretrales. Sus salidas se encuentran localizadas a los lados del orificio uretral, próximas al orificio vaginal. La glándula está por dentro y en el exterior observamos la salida de la glándula en forma de pequeño orificio. Estas glándulas han estado históricamente cubiertas de mucha mitificación y hasta de un proceso de “mutilación simbólica” -como bien lo describe la magnífica Diana Torres en su libro “Coño Potens”-. Estas son las que posibilitan la eyaculación femenina, que es un tema súper polémico y muy discutido hasta la actualidad. También son las que han sido nombradas como “punto G” -como si no tuvieran nombre y funciones ya descritas y fueran una especie de misterio insondable para la humanidad-. 
  1. Glándulas vestibulares. Las más grandes, tienen un tamaño aproximado de 0.5 cm. Sus salidas se sitúan a cada lado del vestíbulo de la vagina (que es el espacio que queda entre los labios internos y la vagina) y tienen unos conductos por donde sale su secreción de moco para lubricar el vestíbulo de la vagina durante la excitación sexual. La glándula está por dentro y en el exterior observamos la salida de la glándula en forma de pequeño orificio.

Ante la ignorancia estructural, autoconocimiento revolucionario. 

Si te interesa seguir reflexionando sobre este y otros temas, inscríbete a uno de nuestros talleres o agenda una asesoría personalizada.

Conozcámonos a nosotras mismas. 

Desmontemos el tabú. 

Hagamos la Revolución Menstrual.

Más sabias, más sanas, más libres. 

Soberania

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